El huevo y la gallina

Fruto de un encargo comercial para un catálogo industrial, me encontré, de golpe y porrazo, con el estudio lleno de pollitos, huevos y gallinas. Tuve que cargarme de paciencia. Tenia que escoger a la mejor, la más bonita y el estudio se convirtió en un casting de gallinas.

¡Ya a la he encontrado! La más fotogénica! Y ahora ¿Como puedo conseguir que una gallina juguetona pose de perfil para mi?

Tenia que hacer el retrato con la cámara de formato medio y diapositiva, no podía disparar rápido y no estaba quieta la princesa, la escogida. La única solución era practicar la hipnosis y... ¡Funcionó! Me convertí en un hipnotizador de gallinas.

Por la tarde continuamos la sesión con el resto de aves: Pollitos, huecos, etc. Y desde entonces me preguntó como muchos de vosotros: ¿Que fue primero, el huevo o la gallina? Sinceramente, no lo sé...quizás sea una cuestión hipnótica.

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